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Cuidar la piel en invierno: la prevención es clave para evitar enfermedades dermatológicas

 

Las bajas temperaturas, el viento y los ambientes calefaccionados pueden afectar la salud de la piel. Desde el Servicio de Dermatología del Sanatorio Urquiza brindan recomendaciones para prevenir lesiones y destacan la importancia de los controles médicos durante esta época del año.

Con la llegada del invierno, las condiciones climáticas propias de la temporada generan cambios que pueden repercutir en la salud de la piel. La combinación del frío, el viento y la baja humedad ambiental favorece la aparición de sequedad, irritación y el agravamiento de diversas enfermedades dermatológicas, por lo que los especialistas recomiendan reforzar los cuidados y realizar consultas preventivas.

El Servicio de Dermatología del Sanatorio Urquiza acompaña a los pacientes en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades que afectan la piel, el cabello y las uñas. A través de una atención integral y personalizada, el equipo médico trabaja en la detección temprana de patologías y en la indicación del tratamiento más adecuado para cada caso.

Durante el invierno es habitual que la piel pierda parte de su hidratación natural debido al contraste entre las bajas temperaturas del exterior y los ambientes calefaccionados. Esto puede provocar tirantez, descamación, picazón e incluso grietas, especialmente en manos, rostro y labios.

Para prevenir estas molestias, los dermatólogos recomiendan aplicar cremas hidratantes todos los días, evitar los baños con agua excesivamente caliente, utilizar jabones suaves y mantener una correcta hidratación mediante el consumo de agua.

Asimismo, enfermedades inflamatorias como la dermatitis, el eczema, la psoriasis y la dermatitis atópica suelen presentar brotes durante los meses más fríos. También es frecuente la consulta por acné, rosácea, infecciones por hongos y lesiones provocadas por el frío, cuadros que requieren una evaluación profesional para indicar el tratamiento correspondiente.

Otro aspecto fundamental es no descuidar la protección solar. Aunque el sol tenga menor intensidad durante el invierno, la radiación ultravioleta continúa presente y produce daños acumulativos en la piel. Por ese motivo, los especialistas aconsejan utilizar protector solar diariamente en las zonas expuestas, incluso en jornadas nubladas o durante actividades al aire libre.

La prevención también incluye el control periódico de lunares y manchas. Detectar cambios en el tamaño, la forma, el color o los bordes de una lesión puede resultar determinante para el diagnóstico precoz del cáncer de piel. Del mismo modo, cualquier herida que no cicatrice o lesión sospechosa debe ser evaluada por un dermatólogo.

El Servicio de Dermatología del Sanatorio Urquiza realiza consultas clínicas para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades dermatológicas, controles de lunares y lesiones pigmentadas, evaluación de patologías del cabello y las uñas, tratamiento de enfermedades inflamatorias e infecciosas y procedimientos diagnósticos, como biopsias de piel, que permiten detectar de manera temprana el melanoma y otros tipos de cáncer de piel.

Desde la institución remarcan que el invierno representa una oportunidad para fortalecer los hábitos de cuidado y realizar controles preventivos. La consulta dermatológica periódica permite identificar factores de riesgo, iniciar tratamientos en etapas tempranas y recibir recomendaciones personalizadas para mantener la piel saludable durante todo el año.