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Colombia activó alerta máxima y reforzó fronteras tras los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela

La crisis regional escaló a niveles críticos este sábado luego de los bombardeos ejecutados por Estados Unidos sobre distintos puntos de Venezuela, que incluyeron a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, lo que llevó al gobierno de Colombia a activar un operativo de máxima alerta en la zona fronteriza.

Ante la gravedad de la situación, el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, anunció la activación inmediata de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en la ciudad de Cúcuta, con el objetivo de atender una eventual emergencia humanitaria y organizar el posible flujo migratorio desde territorio venezolano.

El funcionario confirmó que la Fuerza Pública de Colombia se encuentra en estado de alerta máxima, con especial atención en la prevención de posibles ataques terroristas o acciones desestabilizadoras dentro del país. En ese sentido, aclaró que las amenazas detectadas provienen de grupos criminales transnacionales y no de Estados nacionales.

Como parte de las medidas preventivas, el gobierno colombiano reforzó la seguridad en las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela en Bogotá, ante el riesgo de incidentes derivados del conflicto.

En paralelo, el presidente Gustavo Petro solicitó la convocatoria urgente de reuniones de la ONU y la OEA, en busca de una salida diplomática a la escalada militar. Del lado venezolano, Nicolás Maduro decretó el “estado de conmoción exterior” en todo el país, en respuesta a los ataques.

Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Colombia emitió una alerta máxima en la que recomendó a sus ciudadanos no viajar a Venezuela bajo ninguna circunstancia.

En medio de un escenario de fuerte tensión regional, el gobierno colombiano reiteró que la conducción de la política exterior está exclusivamente en manos del presidente Petro, quien insiste en la necesidad de evitar una expansión del conflicto y avanzar por la vía diplomática, tras calificar los bombardeos como una violación a la soberanía regional.