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The Guardian defendió la investigación de NAZA tras las críticas de Israel al documental sobre Gaza

El diario británico aseguró que los realizadores entrevistaron a más de 100 personas vinculadas con los sistemas utilizados por las Fuerzas de Defensa de Israel durante la guerra. Las FDI cuestionaron la película y hablaron de “errores sustanciales” en sus conclusiones.

El diario británico The Guardian salió en defensa de la investigación periodística detrás de NAZA, el documental que examina el funcionamiento de los sistemas utilizados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para seleccionar objetivos durante la guerra en Gaza.

La reacción se produjo después de que el Ejército israelí cuestionara públicamente el contenido del filme y sostuviera que presenta una interpretación “distorsionada” y basada en lo que calificó como “errores sustanciales”.

Los responsables de NAZA, los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, respondieron que el trabajo periodístico se extendió durante tres años y que las declaraciones de los entrevistados fueron sometidas a distintos mecanismos de verificación.

Según explicó The Guardian, el equipo habló con más de 100 fuentes que tenían conocimiento de los sistemas empleados durante las operaciones militares en Gaza. Entre ellas hubo integrantes de las áreas de inteligencia y operaciones y personas vinculadas con distintas etapas del proceso de selección y autorización de objetivos.

La respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel

Las FDI cuestionaron la metodología utilizada por los realizadores y afirmaron que la película contiene errores importantes sobre la forma en que funciona el sistema de autorización de ataques.

El Ejército israelí sostuvo que los entrevistados que aparecen en el documental no necesariamente tenían una visión completa de las decisiones adoptadas en los niveles superiores de la cadena de mando.

Además, las FDI defendieron sus reglas de enfrentamiento y señalaron que estas diferencian entre combatientes y civiles, prohíben atacar deliberadamente a la población civil y establecen medidas destinadas a reducir los daños a personas que no participan de las hostilidades.

En un documento de respuesta de diez páginas, el Ejército rechazó también las acusaciones relacionadas con el supuesto uso de inteligencia artificial para facilitar ataques con un elevado número de víctimas civiles.

Una investigación de tres años

Frente a esos cuestionamientos, The Guardian detalló parte del proceso de investigación que precedió al documental.

El medio afirmó que los testimonios no fueron utilizados de manera aislada, sino que fueron contrastados con documentos clasificados filtrados, registros periodísticos y verificaciones sobre ataques concretos.

Los realizadores también indicaron que entrevistaron a más de un centenar de personas familiarizadas con los sistemas empleados durante la guerra, mientras que 24 de esos testimonios forman parte del documental.

La película utiliza además identidades protegidas: los entrevistados aparecen con sus rostros ocultos y voces modificadas. Los realizadores argumentaron que esa metodología era necesaria para proteger a quienes decidieron hablar sobre su participación en las operaciones militares.

Qué plantea el documental

NAZA analiza el proceso mediante el cual las FDI habrían utilizado sistemas tecnológicos y herramientas de inteligencia para identificar objetivos en Gaza.

Uno de los ejes de la película es precisamente el concepto que da nombre al documental. Según The Guardian, “NAZA” es un acrónimo utilizado dentro de los sistemas de inteligencia israelíes para referirse a la estimación de posibles víctimas civiles asociadas a un determinado ataque.

Los realizadores sostienen que durante la guerra se produjo una creciente dependencia de sistemas automatizados para identificar objetivos y que los mecanismos destinados a limitar las víctimas civiles fueron debilitados.

Estas afirmaciones son rechazadas por las FDI, que niegan que sus procedimientos tengan como objetivo deliberado provocar la muerte de civiles y cuestionan las conclusiones extraídas por la película.

El documental fue premiado en Venecia

NAZA fue dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor, ambos vinculados anteriormente con No Other Land, y recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia de 2026.

La película generó repercusiones incluso antes de su estreno comercial. La controversia aumentó después de que distintos dirigentes israelíes cuestionaran públicamente a sus realizadores.

En septiembre, The Guardian ya había publicado un editorial en defensa de Abraham y Szor y había cuestionado las amenazas dirigidas contra ellos por sectores políticos israelíes. El medio sostuvo entonces que las denuncias contenidas en la película debían ser examinadas y no descalificadas sin una investigación independiente.

Una controversia que excede al cine

El enfrentamiento alrededor de NAZA se transformó así en una discusión que excede el ámbito cinematográfico y alcanza al periodismo de investigación, la libertad de expresión y la rendición de cuentas sobre las operaciones militares en Gaza.

Mientras The Guardian y los realizadores defienden la investigación y aseguran haber reunido testimonios y documentación durante años, las FDI rechazan las principales conclusiones del filme y cuestionan tanto sus fuentes como la interpretación de los procedimientos militares.

La controversia continúa abierta y coloca nuevamente en el centro del debate internacional las denuncias sobre el impacto de las operaciones israelíes sobre la población civil de Gaza y las explicaciones que Israel ofrece sobre sus mecanismos de selección de objetivos y protección de civiles.